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La astenia primaveral

El término astenia proviene del nombre griego sthémos que significa fuerza más el prefijo negativo. El cansancio o astenia es una sensación de debilidad, fatiga, debilidad, agotamiento y carencia de vitalidad generalizada, tanto física como mental. De hecho, se trata de una sensación de cansancio patológica, puesto que no aparece cómo sería normal, después de hacer ejercicio, sino que se manifiesta después de esfuerzos mínimos o del trabajo habitual. A veces puede impedir incluso llevar a cabo las tareas cotidianas menos pesadas y en algunos casos es constante, sin que
tenga relación con la actividad ni el descanso. La persona afectada se ve incapaz de llevar a cabo actividades cotidianas.
La astenia es un síndrome debido a diversas causas. Así, hay que tener en cuenta que puede provocar cansancio como síntoma destacado, alteraciones tan diversas como
infecciones, carencias alimentarias, trastornos psicológicos o afecciones musculares.
Algunas personas, según sus condiciones (no en embarazo, ni en algunas patologías o con determinadas medicaciones), pueden beneficiarse de complementos dietéticos.

De todas maneras, si la astenia perdura mucho tiempo se tendrá que visitar al médico puesto que podría ser síntoma de alguna patología mayor. 

En la farmacia encontramos una gran variedad de medicamentos tónicos y reconstituyentes.
La mayoría de ellos contienen una asociación de diferentes vitaminas, minerales y aminoácidos en cantidades diarias recomendadas.

 

Como aliviar los síntomas de la astenia primaveral
-Es recomendable respetar las horas de sueño.
-Hacer ejercicio físico moderado.
-Llevar una dieta sana y equilibrada. El ajuste nutricional proporcionará a nuestro organismo proteínas, hidratos de carbono, grasas, sales minerales, vitaminas y agua. 
-En determinadas ocasiones, no basta con seguir una dieta variada, y hace falta recurrir  a una aportación vitamínica o mineral complementaria.

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¡Evite el insomnio con estos consejos!

¿Sueña con dormir bien? ¡Evite el insomnio con estos consejos!

El insomnio se define como la dificultad para iniciar o mantener el sueño. Se considera que una persona que tarde más de 30 minutos en dormirse y/o duerma menos de 6 horas sufre insomnio. Si estas sensaciones son inferiores a tres semanas o un mes se habla de insomnio transitorio o de corta duración, y cuando es superior a ese tiempo, de insomnio crónico. Según las estadísticas, el 10% de la población mundial se enfrenta a este trastorno, y según la Organización Mundial de la Salud, el insomnio transitorio afecta al menos al 40% de la población.

Recomendaciones

– Procure acostarse y levantarse cada día a la misma hora, el orden en los horarios ayuda a regular el sueño.

– Haga ejercicio con regularidad pero reduzca su intensidad en las horas previas a acostarse. Además, es bueno que haga algo relajante antes de acostarse, como leer o escuchar música.

– Evite hacer siestas largas durante el día, con 20 minutos de descanso es suficiente.

– Olvide la cafeína, el alcohol o la nicotina antes de ir a dormir. Al ser estimulantes pueden afectar a su descanso y provocar un despertar antes de tiempo.

– Cene de forma ligera, limite la ingesta de líquidos e intente orinar antes de acostarse.

– Siga una rutina antes de acostarse: cepillarse los dientes, poner el despertador, bajar las persianas… Esto le puede ayudar.

– Mantenga la habitación con un ambiente tranquilo y relajado, sin exceso de luz y temperatura adecuada para conseguir un sueño reparador.

– Antes de acostarse, escriba en un diario los problemas que le preocupan. De esta manera su mente estará más calmada y lista para dormir.

– Si tras media hora en la cama sigue despierto, es mejor que se levante y realice alguna actividad relajante hasta recuperar el sueño.

– Acuéstese cuando esté somnoliento..

– Procure no obsesionarse o dramatizar una noche de insomnio. Levántese a la hora que tenía prevista aunque no haya dormido bien, probablemente se trate de una situación pasajera.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Existen  enfermedades que son más susceptibles de producir insomnio que otras? Sí. Enfermedades como la depresión, ansiedad, incontinencia urinaria, hipertiroidismo o aquellas con las que se sufra dolor pueden provocar insomnio. Además, muchos medicamentos actúan sobre el  Sistema Nervioso Central, por lo que pueden producir o incrementar el insomnio. En caso de duda consulte con su farmacéutico.

¿Está relacionado el insomnio con el estrés? El estrés provoca insomnio, pero éste a su vez es un causante de estrés, formando un círculo vicioso que puede afectar a su salud.

¿Cuándo basta con un tratamiento sin receta y cuándo debo acudir al médico? El insomnio transitorio o de corta duración (menor a tres semanas o un mes) puede tratarse realizando pequeños cambios en su rutina y hábitos alimenticios de forma complementaria a la toma de algún medicamento sin receta médica y que no cree adicción, consulte con su farmacéutico..

¿Dormimos menos a medida que nos hacemos mayores? Está demostrado que el sueño permanece más o menos constante a lo largo de la edad adulta aunque es cierto que el patrón de sueño se va modificando ligeramente conforme aumenta la edad. Muchas personas mayores empiezan a sentir sueño por la tarde y se levantan más temprano que cuando eran jóvenes, o bien duermen menos por la noche porque incorporan la costumbre de la siesta en sus rutinas.

¿La toma habitual de benzodiacepinas para dormir puede reducir su efecto con el tiempo? Estos medicamentos son útiles para determinados tipos de insomnio y de ansiedad y siempre deben ser prescritos por el médico y tomarse siguiendo sus pautas. Esto es importante en todos los medicamentos, pero muy especialmente en estos, ya que pueden causar dependencia y hacer que el cuerpo se acostumbre al medicamento haciendo que la dosis que tome sea insuficiente.

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¿Qué es el cáncer?

La palabra cáncer es un término muy amplio que abarca más de 200 tipos de enfermedades. Sin embargo, todas ellas tienen un denominador común: las células cancerosas adquieren la capacidad de multiplicarse y diseminarse por todo el organismo sin control.

Las células se dividen periódicamente con mecanismos de control. Cuando estos se ven alterados, se producen divisiones incontroladas que con el tiempo dará lugar a un tumor o nódulo.

Cuando las células que constituyen dicho tumor no poseen la capacidad de invadir y destruir otros órganos, hablamos de tumores benignos. Pero cuando estas células además de crecer sin control sufren nuevas alteraciones y adquieren la facultad de invadir órganos de alrededor  hablamos de tumor maligno, que es a lo que llamamos cáncer. 

Preguntas frecuentes

¿PUEDO HEREDAR LA ENFERMEDAD?

Sólo en algunas familias existe una cierta predisposición para padecer determinados tipos de cáncer (suponen un 5-10% del total de cánceres).

¿TENDRÉ DOLOR?

El cáncer no tiene por qué doler. La aparición de dolor depende de la zona en que se localiza el tumor.

¿PUEDO TOMAR REMEDIOS NATURALES?

La creencia de que existen remedios naturales que puedan ayudar al paciente a curarse de su enfermedad y que son inofensivos está muy extendida. Sin embargo, dicha afirmación no es correcta. Generalmente, no existen estudios científicos serios sobre estos remedios o tratamientos alternativos que evidencien su eficacia contra el cáncer.

EL CÁNCER ES UNA LOTERÍA, SI TE TOCA, TE TOCA; NO SE PUEDE PREVENIR

No es cierto.

Existe una serie de tumores que sí pueden prevenirse (cáncer de pulmón, cáncer de colon…), otros pueden detectarse en fases premalignas, es decir, antes de que aparezca el cáncer (cáncer de cuello uterino) y otros pueden detectarse en fases precoces, como es el caso del cáncer de mama.

De los diferentes tipos de cáncer, se conocen algunos de los factores que los producen. Si se evitan dichos factores o se modifican adoptando una serie de hábitos saludables, se podrá disminuir el riesgo de padecer dicho cáncer.

Recomendaciones dietéticas como factor de prevención:
• Evitar el sobrepeso y la obesidad.
• Mantener una actividad física moderada.
• Comer entre 400 y 800 gramos por día de frutas o verduras variadas.
• Comer entre 600 y 800 gramos diariamente de legumbres, cereales (grano), tubérculos y otros alimentos de origen vegetal.
• Evitar el consumo de alcohol. En el supuesto de que se consuma, se tiene que limitar a dos copas o menos por día en los hombres, y a una copa o menos por día en las mujeres.
• Limitar el hecho de comer carne roja (becerra, be, cerdo) a menos de 80 gramos diarios. Es preferible comer pez, pollo u otros tipos de carnes.
• Limitar el consumo de grasa de origen animal.

  • Limitar el consumo de alimentos conservados en sal.
  • Evitar alimentos chamuscados. Comer solo ocasionalmente carne hecha a la barbacoa, así como alimentos curados o ahumados.

LAS PRUEBAS DE DIAGNÓSTICO PRECOZ (CRIBADO O SCREENING) SE HACEN SÓLO A LOS QUE TIENEN MOLESTIAS

Cuando se realizan pruebas de cribado o screening para algún tipo de cáncer, se hacen en personas aparentemente sanas que no poseen ningún síntoma de enfermedad. Generalmente, estas pruebas se realizan en la población que tiene más riesgo de desarrollar dicha enfermedad.

UN DIAGNÓSTICO DE CÁNCER ES SINÓNIMO DE MUERTE IRREMEDIABLE E INSUFRIBLE

No es cierto. Hoy en día, este mito debe ser desterrado de una sociedad como la nuestra. No sólo porque cada vez se consigue la curación de una mayor proporción de casos de cáncer, sino porque en un número importante de casos sus síntomas pueden ser controlados de forma adecuada.

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STOP TABACO

El tabaco es un gran negocio capaz de producir, en las personas que fuman, placer, adicción y graves problemas de salud, en ese orden. Fumar es, en realidad, una enfermedad crónica de tipo adictivo caracterizada por una dependencia de la nicotina. En España fuman habitualmente más de 13 millones de personas, la mitad de las cuales querrían dejar de fumar. El porcentaje de fumadores, cercano al 30 % de la población, va descendiendo lentamente, aunque aumenta el consumo de tabaco entre los jóvenes y las mujeres. Cada año mueren en nuestro país más de 54.000 personas por diversas enfermedades producidas por el tabaco: varios tipos de cáncer (de pulmón especialmente), problemas cardiovasculares como el infarto de miocardio, problemas respiratorios (bronquitis, EPOC, enfisema) y otras muchas enfermedades. Los problemas de salud producidos por el tabaco son responsables del 15 % del gasto sanitario total. Un fumador de 20 cigarrillos diarios gasta anualmente en tabaco más de 1600 €.

¿Se puede dejar de fumar sin tratamiento con medicamentos?

Sí. Pero solamente lo consigue un 10 % de los que lo intentan. La mayoría carece de una verdadera motivación para dejar de fumar. La consulta a un profesional sanitario aumenta las posibilidades de éxito del intento.

¿Por qué cuesta tanto dejar el tabaco?

La dependencia física que produce la nicotina se ve complicada por el patrón de consumo legal, en el que se entremezclan factores emocionales, sociales y económicos. El abandono del tabaco produce un moderado síndrome de abstinencia a la nicotina con un importante componente psicológico.

¿Es cierto que el tabaco afecta a la sexualidad?

En los varones fumadores existe el doble de riesgo de padecer disfunción eréctil que en los varones no fumadores. Los efectos del tabaco sobre los vasos sanguíneos acaban afectando a la irrigación del pene a causa de una constricción de su sistema circulatorio. Ello conduce a una debilidad progresiva en las erecciones.

¿Qué substancias contiene el humo del tabaco?

En el humo del tabaco se han detectado, además de nicotina, varios miles de substancias. Algunas se emplean en procesos de combustión (butano, hexamina) y como combustibles en vehículos de alta velocidad, aviones y cohetes (hidracina, metano, metanol). Otras se emplean en plásticos (cloruro  de vinilo, estireno, fenol), pegamentos (tolueno), pinturas (acetona, cadmio, naftalina) o productos de limpieza (amoníaco).

También contiene otras substancias tóxicas como arsénico, benceno, formaldehído, níquel o polonio (radioactivo), y varias sustancias cancerígenas como las nitrosaminas.

¿Es verdad que el tabaco afecta a los huesos?

Las mujeres postmenopáusicas que fuman presentan un mayor grado de osteoporosis, igual que los varones fumadores de edad avanzada. Ello implica un mayor riesgo de fracturas.

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