La otitis es un proceso infeccioso del conducto auditivo. Generalmente es un proceso agudo, aunque puede llegar a ser crónico. Su localización suele situarse en el oído medio o en el oído externo. La otitis media aguda (OMA) es una de las infecciones más comunes de la infancia, sobre todo entre los dos meses y los dos años. La mayoría de los niños (70-80%) han tenido una infección de oído antes de los 6 años; aproximadamente un tercio de ellos presenta tres o más episodios.

Algunos síntomas que pueden presentarse son:

-dolor en el oído

-fiebre

-vértigo

-otorrea (secreción procedente del oído)
Causas:

En los niños: la principal vía de infección del oído medio se debe a un factor fisiológico ya que la trompa de Eustaquio, que comunica las cavidades nasales con el oído medio, en el niño es más corta que en el adulto y mucho más ancha.

En el adulto: la causa más frecuente suele ser resfriados sobre todo si están asociados a faringitis.

Otras vías de infección: como complicación a partir de una enfermedad infecciosa, traumatismos …

Además, existe una predisposición familiar asociada a factores anatómicos, fisiológicos e inmunológicos, y el tabaco puede irritar la mucosa, causar rinorrea y una mayor incidencia de otitis.

Prevención:

La otitis externa puede prevenirse mediante la limpieza o el secado del oído con diferentes productos auditivos. El uso de los hisopos de algodón u otros instrumentos del conducto están totalmente desaconsejados. También se recomienda el uso de tapones durante el baño para evitar la entrada de agua. Además, la vacuna neumocócica parece ofrecer un mayor control en la edad de mayor prevalencia, es decir en menores de 2 años.
Tratamiento:

En muchas ocasiones es tratada con antibióticos, pero no siempre son efectivos, (aumentando el riesgo de crear resistencia a los antibióticos). En el caso de otitis de repetición, el uso continuado de antibióticos puede llevar al deterioro de la microbiota del oído. En este contexto, los probióticos parecen ser un enfoque atractivo para prevenir la OMA recurrente (rOMA) mediante la restauración del oído medio y la microbiota de la nasofaringe. En un estudio con los probióticos Lactobacillus salivarius PS7, realizado en 61 niños con otitis recurrentes se vio una disminución significativa de estas otitis en comparación con las observadas en los 6-12 meses anteriores. Estos resultados pues, parecen ser prometedores para utilizar estos probióticos en la prevención de otitis.

Sobre todo, se debe evitar la automedicación y consultar siempre a su profesional sanitario.