El término astenia proviene del nombre griego sthémos que significa fuerza más el prefijo negativo. El cansancio o astenia es una sensación de debilidad, fatiga, debilidad, agotamiento y carencia de vitalidad generalizada, tanto física como mental. De hecho, se trata de una sensación de cansancio patológica, puesto que no aparece cómo sería normal, después de hacer ejercicio, sino que se manifiesta después de esfuerzos mínimos o del trabajo habitual. A veces puede impedir incluso llevar a cabo las tareas cotidianas menos pesadas y en algunos casos es constante, sin que
tenga relación con la actividad ni el descanso. La persona afectada se ve incapaz de llevar a cabo actividades cotidianas.
La astenia es un síndrome debido a diversas causas. Así, hay que tener en cuenta que puede provocar cansancio como síntoma destacado, alteraciones tan diversas como
infecciones, carencias alimentarias, trastornos psicológicos o afecciones musculares.
Algunas personas, según sus condiciones (no en embarazo, ni en algunas patologías o con determinadas medicaciones), pueden beneficiarse de complementos dietéticos.

De todas maneras, si la astenia perdura mucho tiempo se tendrá que visitar al médico puesto que podría ser síntoma de alguna patología mayor. 

En la farmacia encontramos una gran variedad de medicamentos tónicos y reconstituyentes.
La mayoría de ellos contienen una asociación de diferentes vitaminas, minerales y aminoácidos en cantidades diarias recomendadas.

 

Como aliviar los síntomas de la astenia primaveral
-Es recomendable respetar las horas de sueño.
-Hacer ejercicio físico moderado.
-Llevar una dieta sana y equilibrada. El ajuste nutricional proporcionará a nuestro organismo proteínas, hidratos de carbono, grasas, sales minerales, vitaminas y agua. 
-En determinadas ocasiones, no basta con seguir una dieta variada, y hace falta recurrir  a una aportación vitamínica o mineral complementaria.