Ya hemos entrado de lleno en el verano, y el calor y las altas temperaturas hacen que nuestra piel pierda agua y surjan problemas como la deshidratación, quemaduras y enrojecimiento, manchas… en definitiva, que la piel pierda elasticidad y firmeza. Aparte de esto, la acción de la radiación solar es aún más incidente en la dermis y por lo tanto la posibilidad de sufrir daños solares es aún mayor que el resto del año.

Todo esto hace que el cuidado de nuestra piel tanto corporal como sobre todo facial sea especialmente importante. El verano es una época en la que nos cuesta más mantener la rutina que tenemos durante el año, ya sea porque tenemos las vacaciones cerca, porque las altas temperaturas no nos invitan a ponernos  demasiadas cremas… y por ello, lo que te aconsejamos para mantener tu piel sana es preparar una rutina sencilla que haga que la piel esté limpia, hidratada y protegida durante todo el día.

¿Por qué es esencial tener la piel hidratada? 

  • Una buena hidratación previene la inflamación de la piel y por lo tanto la aparición de nuevas arrugas
  • La piel hidratada es más resistente a las manchas porque tiene una mayor capacidad para hacer frente a la oxidación causada por los radicales libres
  • La piel hidratada se ve más saludable y un tono mucho más uniforme

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA TENER LA PIEL CON UN BUEN NIVEL DE HIDRATACIÓN?

  • Hidratación interior: Beber Agua mineral, zumos de frutas naturales o infusiones, también podemos aumentar el consumo de frutas y verduras (especialmente ensaladas) que nos proporcionarán agua y sales minerales
  • Hidratación exterior: Aplicar una buena rutina cosmética

RUTINAS COSMÉTICAS PARA UNA PIEL SANA EN VERANO

Nos centraremos especialmente en la piel facial porque es la que más sufre los daños y consecuencias del verano.

Los pasos básicos siempre serán: 

  • limpieza
  • hidratación
  • protector solar
  • Hidratación extra ( mascarillas )

Es muy importante que te dejes aconsejar para que te apliques los productos adecuados dependiendo de cómo sientas tu piel, ya que tus necesidades probablemente cambien con respecto al invierno, y tendrás que cambiar las texturas más densas por texturas más fluidas, por ejemplo.

limpieza

Es fundamental limpiar la piel a diario para eliminar restos de sudor, impurezas y sobre todo el exceso de protector solar. Por la mañana limpiaremos con un producto de higiene que nos proporcione hidratación como las espumas limpiadoras o geles en caso de tener piel grasa.

Por la noche, es donde entra en juego la doble limpieza. Este concepto de limpieza nació en Corea y consiste en utilizar dos productos de higiene facial diferentes para eliminar cualquier residuo de las partículas que se acumulen en la piel.

El primer limpiador que utilizaremos debe ser en base de aceite (aceites desmaquillantes) que eliminará las cremas y sobre todo el protector solar. Lo enjuagaremos con agua tibia que hará que el limpiador sea lo más efectivo posible.

El segundo producto de limpieza que utilizaremos será en base acuosa (espumas, aguas micelares, geles…) con la que terminaremos la limpieza y eliminaremos los restos del primer producto.

Una vez realizada la limpieza, aplicaremos un tónico que reequilibre el pH y cierre nuestros poros.

Y como siempre, recomendamos hacer una exfoliación semanal con productos suaves para eliminar las células muertas  que engrosan y dejan la piel menos flexible y evitar los puntos negros. 

hidratación

Aquí es donde tenemos que buscar las mejores formulaciones dependiendo de cómo nos sintamos la piel, ya que la piel grasa necesitará cremas oil-free y muy fluidas o en textura gel, y en cambio las pieles más secas tendrán que utilizar cremas ser más ricas en lípidos y tal vez más nutritivas por la noche.

En los días que hemos ido a la playa, o a la piscina o hemos hecho baños de sol y notamos la piel más tensa y desvitalizada, podemos aplicar mascarillas que nos dan hidratación extra.

protector solar

Imprescindible con mayúsculas. Todos los días, aunque no vamos a la playa o a la piscina, ya que la radiación UV en verano afecta más a la piel. Se debe aplicar al menos un FPS de 30 aunque lo ideal es la fotoprotección total.

Ya ven que nos hemos lo centrado en la cara… porque es la piel la que más denota nuestro estado de salud, pero el cuidado del cuerpo también debemos tenerlo en cuenta. En este caso, ya que también utilizamos protector solar, utilizaremos un gel de baño rico en ácidos grasos, con pH fisiológico y sin agentes tensioactivos. Y durante el verano, debemos exfoliar el cuerpo una vez a la semana.

Si puedes seguir todos estos consejos y recomendaciones, verás cómo puedes mantener la piel sana durante la temporada estival y que una vez pasado el verano será más fácil recuperarse de todo el daño que ha sufrido la piel.

Estaremos encantados de ofrecerles nuestra ayuda y recomendarle lo más adecuado para cada uno de vosotros.