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PIEL EN VERANO: LIMPIEZA E HIDRATACIÓN, ¡LAS CLAVES PARA UNA PIEL SANA!

Ya hemos entrado de lleno en el verano, y el calor y las altas temperaturas hacen que nuestra piel pierda agua y surjan problemas como la deshidratación, quemaduras y enrojecimiento, manchas… en definitiva, que la piel pierda elasticidad y firmeza. Aparte de esto, la acción de la radiación solar es aún más incidente en la dermis y por lo tanto la posibilidad de sufrir daños solares es aún mayor que el resto del año.

Todo esto hace que el cuidado de nuestra piel tanto corporal como sobre todo facial sea especialmente importante. El verano es una época en la que nos cuesta más mantener la rutina que tenemos durante el año, ya sea porque tenemos las vacaciones cerca, porque las altas temperaturas no nos invitan a ponernos  demasiadas cremas… y por ello, lo que te aconsejamos para mantener tu piel sana es preparar una rutina sencilla que haga que la piel esté limpia, hidratada y protegida durante todo el día.

¿Por qué es esencial tener la piel hidratada? 

  • Una buena hidratación previene la inflamación de la piel y por lo tanto la aparición de nuevas arrugas
  • La piel hidratada es más resistente a las manchas porque tiene una mayor capacidad para hacer frente a la oxidación causada por los radicales libres
  • La piel hidratada se ve más saludable y un tono mucho más uniforme

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA TENER LA PIEL CON UN BUEN NIVEL DE HIDRATACIÓN?

  • Hidratación interior: Beber Agua mineral, zumos de frutas naturales o infusiones, también podemos aumentar el consumo de frutas y verduras (especialmente ensaladas) que nos proporcionarán agua y sales minerales
  • Hidratación exterior: Aplicar una buena rutina cosmética

RUTINAS COSMÉTICAS PARA UNA PIEL SANA EN VERANO

Nos centraremos especialmente en la piel facial porque es la que más sufre los daños y consecuencias del verano.

Los pasos básicos siempre serán: 

  • limpieza
  • hidratación
  • protector solar
  • Hidratación extra ( mascarillas )

Es muy importante que te dejes aconsejar para que te apliques los productos adecuados dependiendo de cómo sientas tu piel, ya que tus necesidades probablemente cambien con respecto al invierno, y tendrás que cambiar las texturas más densas por texturas más fluidas, por ejemplo.

limpieza

Es fundamental limpiar la piel a diario para eliminar restos de sudor, impurezas y sobre todo el exceso de protector solar. Por la mañana limpiaremos con un producto de higiene que nos proporcione hidratación como las espumas limpiadoras o geles en caso de tener piel grasa.

Por la noche, es donde entra en juego la doble limpieza. Este concepto de limpieza nació en Corea y consiste en utilizar dos productos de higiene facial diferentes para eliminar cualquier residuo de las partículas que se acumulen en la piel.

El primer limpiador que utilizaremos debe ser en base de aceite (aceites desmaquillantes) que eliminará las cremas y sobre todo el protector solar. Lo enjuagaremos con agua tibia que hará que el limpiador sea lo más efectivo posible.

El segundo producto de limpieza que utilizaremos será en base acuosa (espumas, aguas micelares, geles…) con la que terminaremos la limpieza y eliminaremos los restos del primer producto.

Una vez realizada la limpieza, aplicaremos un tónico que reequilibre el pH y cierre nuestros poros.

Y como siempre, recomendamos hacer una exfoliación semanal con productos suaves para eliminar las células muertas  que engrosan y dejan la piel menos flexible y evitar los puntos negros. 

hidratación

Aquí es donde tenemos que buscar las mejores formulaciones dependiendo de cómo nos sintamos la piel, ya que la piel grasa necesitará cremas oil-free y muy fluidas o en textura gel, y en cambio las pieles más secas tendrán que utilizar cremas ser más ricas en lípidos y tal vez más nutritivas por la noche.

En los días que hemos ido a la playa, o a la piscina o hemos hecho baños de sol y notamos la piel más tensa y desvitalizada, podemos aplicar mascarillas que nos dan hidratación extra.

protector solar

Imprescindible con mayúsculas. Todos los días, aunque no vamos a la playa o a la piscina, ya que la radiación UV en verano afecta más a la piel. Se debe aplicar al menos un FPS de 30 aunque lo ideal es la fotoprotección total.

Ya ven que nos hemos lo centrado en la cara… porque es la piel la que más denota nuestro estado de salud, pero el cuidado del cuerpo también debemos tenerlo en cuenta. En este caso, ya que también utilizamos protector solar, utilizaremos un gel de baño rico en ácidos grasos, con pH fisiológico y sin agentes tensioactivos. Y durante el verano, debemos exfoliar el cuerpo una vez a la semana.

Si puedes seguir todos estos consejos y recomendaciones, verás cómo puedes mantener la piel sana durante la temporada estival y que una vez pasado el verano será más fácil recuperarse de todo el daño que ha sufrido la piel.

Estaremos encantados de ofrecerles nuestra ayuda y recomendarle lo más adecuado para cada uno de vosotros. 

 

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MELANOMA: EL PELIGRO DE LA PIEL EN VERANO

El melanoma es un tipo de cáncer de piel que aumenta cada año que pasa. Es un cáncer más común en mujeres que en hombres y en la mayoría de los casos suele aparecer entre los 40 y los 70 años.

Aunque pueden aparecer en la piel de cualquier parte del cuerpo, las zonas más frecuentes son la cabeza, el cuello, la espalda y la parte inferior de las piernas.

Según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), podemos distinguir 4 tipos de melanomas:

 

  • Melanoma de extensión superficial: Es el más común en personas blancas entre 30 y 50 años de edad; y se puede generar en cualquier parte de la piel. 
  • Melanoma nodular: es el segundo tipo más común y es el más agresivo. Suele aparecer en el tronco, cabeza o cuello en personas entre 50 y 60 años.
  • Lentigo maligno melanoma: Aparece generalmente en personas mayores en áreas sol-dañadas.
  • Melanoma lentiginoso de Acro (ALA): es el menos común y es el más frecuente en personas de raza negra. Aparece en las palmas de las manos y en las plantas de los pies.

 

Debemos saber que no todos los cánceres de piel son melanomas, sino que estos últimos son los más frecuentes y los más graves.

El melanoma siempre se desarrolla a partir de un lunar dérmico que evoluciona desfavorablemente y afecta a las células de la piel llamadas melanocitos que se encuentran en el estrato basal de la epidermis.

¿CUÁLES SON LAS CAUSAS DEL MELANOMA?

Las causas no están del todo claras; es probable que sea una combinación de factores, genéticos y ambientales, que terminen provocando que un lunar se transforme en un melanoma. 

Sin embargo, lo que se sabe es que la causa principal es la radiación UV, ya que estas radiaciones pueden dañar el ADN de las células dérmicas. 

También se sabe qué personas tienen más riesgo de sufrir un melanoma. En el grupo de riesgo encontramos:

  • Personas con fototipo I: piel muy blanca, con pecas,con pelo rubio o pelirojo, y que tienen tendencia a quemarse muy rápidamente.
  • Personas con muchos lunares o verrugas (más de 50)
  • Pacientes con tratamiento inmunosupresor o con un sistema inmunitario debilitado
  • Personas con antecedentes familiares de melanoma
  • Diagnosticados de queratosis actínica 

Muchas veces desde nuestros blogs y desde la farmacia explicamos que la mejor solución siempre es la prevención, y en el caso del melanoma, no es diferente.

 

Frente al melanoma podemos hacer:

  • Prevención primaria que incluye principalmente evitar la radiación UV excesiva tanto solar como artificial (cabinas de radiación UVA) y, sobre todo, evitar las quemaduras solares durante la infancia
  • Prevención secundaria consistente en el diagnóstico precoz

Hay que estar atentos a la aparición de nuevas manchas en la piel, lunares que no teníamos, o cambios en alguna de las pecas o marcas en nuestra piel.  Hay que recordar que la piel tiene memoria y acumula daño solar poco a poco, especialmente recuerda aquellas quemaduras significativas que se han originado en la infancia.

En la farmacia podemos ayudarte aplicando la REGLA ABDCE. Cualquier lesión que cumpla con una o más de las siguientes características, la consideraremos sospechosa y será necesario pedir cita con el dermatólogo.

A:  asimetría la lesión pigmentada tiene un aspecto asimétrico e irregular

B: bordes irregulares los melanomas tienen bordes dentados y poco claros

C: color color no uniforme. El melanoma generalmente tiene una mezcla de dos o más colores

D: diámetro las lesiones superan los 6 mm de diámetro

E: evolución los melanomas suelen evolucionar, con cambios en la apariencia (tamaño, color o grosor)

Aunque la mayoría de los melanomas se pueden incluir en esta regla, si sospechamos que tenemos alguna lesión pigmentada rara o que ha salido repentinamente, podemos aplicar la REGLA EFG

E: elevación por encima de la piel

F: firmeza el melanoma es firme al tacto

G: crecimiento rápido en un mes (Grown)

 

Con toda esta información, ya se puede prever que los consejos básicos para evitar la sobreexposición al sol serán los que tendremos que tener en cuenta para hacer una buena prevención contra el melanoma. Los enumeramos a continuación para que podais tenerlos en cuenta:

  • Exponerse al sol gradualmente y evitar la exposición prolongada
  • Evite la exposición al sol entre las 12pm y las 4pm. Recordad que los niños menores de 6 meses deben estar a la sombra o con ropa que los proteja de la radiación solar. 
  • Cubra la piel con sombreros o gorras y ropa apropiados. Recuerda usar gafas de sol.
  • Use protección solar de amplio espectro (UVA, UVB, radiación IR). Puedes complementarlo con nutricosmética solar (puedes recuperar el blog de abril donde hablamos de la importancia de la fotoprotección oral).  Recuerde que en los niños pequeños se recomienda utilizar filtros de mineríacomo primeraopción.
  • Póngase protector solar incluso en días nublados.
  • Vuelva a aplicar el fotoprotector cada dos horas, incluso si tiene la piel bronceada. El «moreno» es sólo un mecanismo de defensa de la piel y por lo tanto debe ser protegido de todos modos.
  • No utilice colonias, perfumes o cosméticos que puedan causar alteraciones en la pigmentación de la piel en reacción al sol.

Si tienes un lunar o lesión en la piel que te hace dudar, no dudes en venir a la farmacia y te ayudaremos con lo que necesites.

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NUTRICOSMÉTICA SOLAR

En un país mediterráneo como el que vivimos, estamos muy acostumbrados a disfrutar del sol durante varios meses del año por nuestro estilo de vida.  A esto hay que añadir que un alto número de la población pertenece al fototipo II o III, es decir, piel blanca clara, cabello castaño o rubio y ojos claros, lo que implica que tenemos una piel que puede quemarse fácilmente. 

Por estas razones, es muy importante conocer cómo nos afecta la radiación solar dependiendo del tipo de radiación y cómo podemos ayudar a minimizar el daño a nuestra piel, más allá de aplicar un protector solar adecuado.

¿QUÉ RADIACIONES SOLARES UV NOS AFECTAN?

 

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No todas las radiaciones ultravioletas actúan igual. El sol emite tres tipos de radiación UV: UVA, UVB y UVC.

Los UVC son bloqueados en su mayoría por la capa de ozono. Los UVA y UVB son los que nos llegan a nosotros y tienen consecuencias para nuestra piel. 

Lo que necesitamos saber es que no es que la radiación UVA sea más o menos peligrosa que la UVB, sino que su radiación es diferente y por lo tanto el daño que causan y sus consecuencias también serán diferentes.

Los UVB son los responsables del bronceado. Su potencia depende de factores como la temporada del año, el clima o las horas del día. Es una radiación con mucha energía y una alta capacidad para generar quemaduras solares o alergias al sol. La exposición prolongada puede terminar dañando la córnea y deprimiendo el sistema inmunitario favoreciendo la aparición de cáncer de piel.

La radiación UVA está más relacionada con las arrugas porque actúa principalmente a nivel celular. Su presencia es exactamente la misma durante todo el año. Penetra directamente en las capas más profundas de la dermis donde favorecen la formación de radicales libres culpables de arrugas, manchas, pérdida de elasticidad y daño al ADN.  

La mejor manera de protegernos del sol es con fotoprotectores tópicos, que bloquearán la radiación solar y evitarán la aparición de manchas y el fotoenvejecimiento de la piel. 

Pero.. ¿CÓMO PODEMOS PREPARAR LA PIEL ANTES DE LA EXPOSICIÓN AL SOL? Aquí es la NUTRICOSMÉTICA SOLAR juega un papel importante, es decir, comprimidos orales formulados para proteger la piel desde el interior pero que en ningún caso reemplazan los protectores solares.

¿QUÉ NOS APORTA LA NUTRICOSMÉTICA SOLAR?

  • Reduce el riesgo de sufrir quemaduras solares, ya que aumenta la tasa de melanina y reduce el número de células afectadas por la radiación ultravioleta.
  • Reduce las erupciones cutáneas y es un tratamiento muy adecuado para personas con hipersensibilidad al sol (rosácea, vitíligo…)o alergias solares
  • Tienen propiedades antioxidantes que reducen los procesos inflamatorios causados por los radicales libres que se crean por la incidencia de los rayos UVA.  
  • Son una protección adicional que complementa el protector solar tópico desde el interior
  • Tienen una relación directa con la uniformidad y durabilidad del bronceado porque mejoran la apariencia de la piel, saneándola e hidratandola.

 

¿QUÉ COMPOSICIÓN TIENEN LOS COMPRIMIDOS DE NUTRICOSMÉTICA SOLAR? 

Los ingredientes de los protectores solares en cápsulas se pueden clasificar en tres grupos: carotenoides, antioxidantes y productos de protección o refuerzo de la piel. 

  • Carotenoides: 

aquí incluimos beta carotenos, licopeno, luteína y zeaxantina.  Son pigmentos que dan el color naranja, amarillo y rojo a frutas y verduras. Promueven el buen funcionamiento del sistema inmunológico, tienen propiedades antioxidantes y estimulan la pigmentación de la piel.

  • antioxidantes: 

Protegen las células responsables de producir elastina y colágeno, manteniendo la integridad y arquitectura de la piel, evitando la aparición de arrugas, manchas, sequedad y fotoenvejecimiento prematuro.

Encontramos sustancias como polifenoles del té verde, Polypodium leucotomos (helecho), vitaminas C, E y A, selenio y N-acetillcisteína

  • PROTECTORES DE PIEL:

Aquí encontramos plantas medicinales con propiedades hidratantes, emolientes, nutritivas y regeneradoras gracias a su contenido de aceites y lípidos. El aceite de borraja, de argán o de sésamo ricos en ácidos grasos insaturados forman parte de este grupo.

 

También encontramos sustancias como tirosina, que acelera y aumenta el bronceado, nicotinamida, que repara el daño que el sol causa al ADN y prebióticos que mejoran el sistema inmunológico.

Aunque la mayoría de las personas suelen utilizar cápsulas orales de fotoprotección durante los meses de máxima exposición al sol (de mayo a septiembre), desde la farmacia recomendamos que aquellos que tienen una condición especial (trabajo al aire libre, historial de melanoma, fototipo I, deportistas que pasan muchas horas al sol, personas que utilizan tratamientos despigmentantes, pacientes con tratamientos fotosensibles…), estén protegidos del sol tanto con formulaciones de protección tópica (cremas solares) como con protección oral específica.

 

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ACNÉ

Sabemos muchas cosas sobre el acné, pero… tenemos claro las que son verdaderas y cuáles son falsas? En este blog queremos darte las pautas para que puedas resolver las dudas que tengas.

El acné se forma debido a la grasa o sebo que secretan las glándulas sebáceas de la piel. En los folículos y poros encontramos la bacteria Propionibacterium acnes. Cuando uno de estos poros está obstruido por el exceso de grasa, por células muertas o simplemente por suciedad, el propionibacterium causa una infección en este punto obstruido, generando inflamación e incluso pus, dando lugar a los granos típicos de acné que todos conocemos.

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DESMONTANDO MITOS SOBRE EL ACNÉ

 

  • Sólo los adolescentes lo sufren

 

Aunque el 85% de los adolescentes desarrollan algún tipo de acné, los adultos también sufren de esta enfermedad inflamatoria de la piel; y más actualmente con el uso intensivo de mascarillas ( lo veremos más adelante)

 

  • Es más típico de los hombres que de las mujeres

 

Es cierto que los hombres tienden a sufrir un acné más agresivo, pero por el contrario, las mujeres están más sometidas a cambios hormonales que pueden generar algún tipo de acné

 

  • Es contagioso

 

No se transmite de una persona a otra

 

  • El Chocolate genera acné

 

La comida no es el origen del acné.  En el caso del chocolate, todo depende de la cantidad que se coma, ya que algunos de los componentes que lleva podrían estimular y aumentar la inflamación; por ejemplo, la manteca de cacao que lleva chocolate con leche y tiene un alto contenido de grasa.

 

  • No es necesario hidratar una piel acnéica

 

Una piel con acné, necesita hidratación sin proporcionar ningún tipo de grasa, pero necesita agua, ya que la mayoría de los tratamientos de higiene terminan secando mucho la capa dérmica y necesitamos mantener la función piel intacta.

  1. Tocarse los granos hace que se vayan antes

Cuando vacíamos un grano, la infección se propaga a través del resto de las lesiones y por lo tanto tarda más en sanar. Además, podemos dejarnos marcas si tocamos demasiado las lesiones. En caso de que nos suceda, justo cuando el grano ha sido reventado es necesario aplicar un antiséptico.

En el caso del acné inflamatorio, donde los granos están fuertemente hinchados e infectados, la exfoliación ni siquiera se recomienda debido al riesgo de cicatrices permanente.

  1. Lámparas UV mejoran acné

Es cierto que los rayos UV son desinfectantes y secan los gránulos; pero es un efecto a muy corto plazo y cuando dejas de estar expuesto a ellas, se produce un efecto rebote y el acné empeora.

  1. Con el jabón de ducha es suficiente para hacer una buena higiene

Es muy importante que los productos que utilizamos sean adecuados. Los jabones corporales suelen ser demasiado agresivos para una piel tan sensibilizada como la que sufre acné y terminarán irritando más nuestra piel.

Los buenos hábitos de higiene incluyen un gel de limpieza específico, tenemos que tener en cuenta que debemos mantener la cara libre de cabellos (por ejemplo, es mejor no usar flequillo), ya que estos pueden agravar el acné porque tienen un efecto engrasante e irritante.

El vapor puede ayudarnos a desobstruir el poro y así facilitar la eficacia del tratamiento tópico para mejorar el acné.  

Siempre debemos lavarnos la cara con el jabón indicado y luego aplicar el tratamiento tópico que hemos recomendado en la farmacia o que el dermatólogo ha prescrito.

 

  • Aparece mientras dormimos

 

Es falso. Puede parecer tanto de día como de noche, pero a menudo, es cuando nos despertamos que nos damos cuenta de que tenemos más granos. Pero no tienen porque haber salido mientras dormíamos.

 

¿SABÍAS QUE…?

 

  • El teléfono móvil puede causar acné, ya que contiene un montón de bacterias que continuamente entran en contacto con nuestra piel.
  • El estrés también puede causar acné, ya que estimula la glándula suprarrenal que aumenta el contenido de andrógenos y estimula la secreción de las glándulas sebáceas
  • Algunos medicamentos tópicos (como la cortisona) y los medicamentos orales (algunos antidepresivos) pueden causar acné
  • Hay maquillajes y protectores solares específicos para la piel acnéica

LA MEJOR RUTINA PARA MANTENER EL ACNÉ A RAYA

  • Limpie la piel en profundidad con un limpiador suave que elimine el exceso de grasa sin agredir a la piel
  • Matifica y equilibra la piel con una hidratante, oil-free y no comedogénica, que controle la secreción de sebo diariamente
  • Reduce los granitos puntuales (no los aprietes) con productos específicos que contengan ácido salicílico o niacinamida que disminuirán el enrojecimiento y el volumen del granito
  • Evite marcas y manchas usando un protector solar no comedogénico todas las mañanas

¿HAS OÍDO HABLAR DEL MASKNÉ?

Maskné es la palabra que usamos para definir los granitos que salen debido al uso continuado y prolongado de la mascarilla. Afecta principalmente a mujeres de entre 20 y 50 años, especialmente en la zona peribucal y del mentón.

 

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El uso de la mascarilla está alterando el equilibrio de nuestra piel, ya que aumenta la humedad de la superficie epidérmica, aumenta la producción de grasa, aumenta la temperatura y pH de la piel y produce irritaciones debido al roce. 

Estas condiciones son perfectas para que aparezcan nuevas imperfecciones de la piel, ya que tampoco recibe suficiente aire y está encerrada en un ambiente de «invernadero».

No debemos confundir Maskné con foliculitis (inflamación del folículo), o un eccema por contacto (irritación con picazón) o dermatitis seborreica (inflamación con escamas grasientas típicas de esta enfermedad). Si tiene alguna pregunta o alguna duda, podemos ayudarle en la farmacia.

Como hemos visto con el acné, Maskné se puede combatir con una buena rutina que incluye una buena higiene (en este caso la doble limpieza es muy importante), una correcta hidratación con cremas de texturas ligeras y sobre todo una buena limpieza de las mascarillas y cambiarlas muy a menudo.

 

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LA BARRERA CUTÁNEA: UN EQUILIBRIO IMPRESCINDIBLE

La piel es el órgano más extenso del cuerpo humano que cubre la práctica totalidad de nuestro organismo, aislándolo y protegiéndolo, al tiempo permite la relación de nuestro cuerpo con el mundo exterior.

 

La epidermis es la capa más superficial de la piel y es la que desarrolla principalmente esta función de defensa. Por ello, el efecto barrera de la piel también se denomina BARRERA epidérmica.

 

La epidermis tiene una estructura muy particular, y para describirla, en el mundo científico, se utiliza a menudo la imagen de una pared formada por bloques de ladrillos (en realidad son los corneocitos, células de la piel llenas de queratina) que se mantienen juntos gracias a un cemento rico en grasas (lípidos epidérmicos).

 

Para entender la importancia de la barrera cutánea, debemos conocer los 3 estratos de la epidermis que actúan de manera sinérgica:

 

  • estrato córneo (EC): es la barrera externa de primer nivel; limita la pérdida de agua del cuerpo y es lo que hace propiamente la función de defensa frente a elementos externos, ya que tiene una elevada resistencia a las agresiones del entorno.

También nos aporta la flexibilidad y plasticidad que permite toda la gama de movimientos y pliegues de tejido cutáneo.

 

  • UNIONES ESTRECHAS (UE): son estructuras de proteínas que forman la barrera interna de segundo nivel; bloquean la entrada de elementos extraños que podrían estimular nuestro sistema inmunitario

 

  • células de Langerhans (CL): son la barrera inmunológica. Se activan cuando existe un peligro o daño a las barreras más externas

 

Estos tres estratos trabajan juntos formando un «sistema de barrera» que genera un eficiente control de la superficie de la piel.

Este sistema tan organizado es de vital importancia para evitar que la función barrera de la piel se vea comprometida por situaciones que pueden acabar desencadenando una patología, y debemos procurar conseguir un contenido de agua adecuado y bien distribuido en todas estas estructuras.

 

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SITUACIONES QUE PUEDEN ALTERAR LA BARRERA CUTÁNEA

 

A continuación veremos algunas de las situaciones que comprometen la integridad de la barrera epidérmica; debemos tener muy en cuenta que si estas condiciones patológicas no se gestionan adecuadamente y constante desde las primeras manifestaciones pueden llegar a provocar problemas de salud que no sólo se limitan a la piel sino que pueden afectar a otros órganos interno.

 

  1. DERMATITIS ATÓPICA

 

Es una dermatosis crónica de tipo alérgica y de carácter inflamatorio que cursa con brotes y con lesiones tipo eccema, rojeces y picores.

La dermatitis atópica puede acabar desencadenando alergias y la aparición de patologías respiratorias.

 

  1. EXPOSICIÓN SOLAR

 

Hay que tomar el sol de manera segura, y por ello es imprescindible que utilizamos fotoprotectores enriquecidos con sustancias reparadoras de la piel (aceites, ceras, vitaminas liposolubles, ceramidas ….) que eviten la desecación de la piel.

 

  1. DERMATITIS DE CONTACTO

 

Es una afección dérmica en forma de eczema como respuesta de la piel a un contacto con un agente sensibilizante externo.

Nos encontramos con lesiones rojizas, edema y picor en el área de contacto que pueden evolucionar con la aparición de vesículas.

Dentro de las dermatitis de contacto, encontramos la dermatitis del pañal y la dermatitis causada por la mascarilla.

 

En el caso de la mascarilla, nuestra piel no está acostumbrada a interacciona con un ambiente semioclusivo que evita el intercambio normal con el exterior. Este ambiente que generamos con la mascarilla, tan poco oxigenado y tan cálido y húmedo y rico en CO2 es muy propicio para que la epidermis sufra lesiones (irritaciones y maskacné).

 

CONSEJOS DESDE LA FARMACIA EL MANTENIMIENTO DE LA BARRERA CUTÁNEA

 

  • Utilizar jabones y geles de baño que mantengan y respeten el manto lipídico y el pH de la piel
  • Incorporar al baño productos formulados a base de cereales y aceites emolientes e hidratantes
  • Utilizar leches y lociones corporales hidratantes después de la ducha con activos que aporten elementos de hidratación (aloe vera, ceramidas ….)
  • Utilizar cremas y pomadas con poder aislante sobre las zonas expuestas a agresiones. En este caso hay que hacer una higiene cuidadosa de la zona antes de aplicar la pomada
  • Utilizar protectores solares adecuados con elementos reparadores de la piel
  • Beber mucha agua, ya que la consecuencia de la falta de agua es la deshidratación de la piel.

 

Si necesita resolver alguna duda o pedirnos algún consejo ya sabe que estamos a su disposición.

 

www.elservier.es/es-revista-offarm-4-articulo-cremas-barrera-13067348

unifarcobiomedical.es/skinmag/la-barrera-epidermica-cuestion-de-equilibrio

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QUEMADURAS

Las quemaduras son lesiones que se producen en la piel como consecuencia de la acción de agentes físicos, térmicos o químicos que producen un aumento de la permeabilidad capilar, edema y pérdida de líquidos debido a la destrucción de los vasos sanguíneos que quedan afectados. 

Clasificación 

Las quemaduras se pueden clasificar en función de diferentes criterios: 

1-Según el agente causante pueden ser: quemaduras térmicas, eléctricas, químicas y por radiación. Centrándonos en las térmicas en este grupo encontramos: 

 

  • Por calor: son las más frecuentes, debidas a fuentes externas de calor que elevan la temperatura de la piel y los tejidos, provocando la muerte o carbonización de las células. A partir de 40ºC la piel empieza a presentar alteraciones. Si la temperatura llega a alcanzar los 70ºC lo que se produce es destrucción del tejido epidérmico.

Dentro de este grupo encontramos:

Quemaduras por contacto: por sólidos calientes (son profundas, pero poco extensas) o por líquidos calientes (son más extensas y penetran con facilidad). 

Quemaduras por vapores o gases: también denominadas quemaduras por inhalación, son quemaduras que en muchos casos pueden pasar a simple vista desapercibidas pero que generan un gran riesgo vital para el paciente. Este tipo de quemaduras se produce por la exposición intensa a los vapores y gases producidos por la combustión o ebullición de ciertas sustancias. Se producen quemaduras en las mucosas de las zonas expuestas.

 

  • Por frío: temperaturas extremadamente bajas disminuyen la microcirculación, lo que conlleva enrojecimiento, ampollas y necrosis de la piel y del tejido subcutáneo, e incluso pérdida irreversible de la zona dañada. 

 

2-Según su extensión 

Una quemadura tiene repercusiones importantes si afecta a un 10% de la superficie corporal de un niño o a más del 15% del organismo de un adulto y hay que ir cuanto antes a un centro sanitario.

Además, debemos tener en cuenta la localización de la quemadura, considerando zonas críticas: cara, ojos, orejas, cuello, manos, pies y periné. Todas estas zonas cicatrizan más lentamente y de manera problemática.

3-Según su profundidad 

En función de la profundidad de la superficie afectada, las quemaduras pueden ser de primer, segundo y tercer grado. 

Primer grado: son las más superficiales y por lo tanto las más leves. Sólo se ve afectada la epidermis, podemos apreciar una superficie seca, y un eritema doloroso. No se forman ampollas y mejoran entre tres y cinco días, sin dejar cicatriz. 

Segundo grado: 

  • Superficiales: afectan a la epidermis y parte de la dermis, se caracterizan por presentar ampollas y eritema. Producen un intenso dolor. Mejoran entre siete y catorce días, sin dejar generalmente cicatriz. 

 

  • Profundas: afectan a la parte más profunda de la dermis. Estas cicatrices no            duelen, ya que producen destrucción de terminaciones nerviosas. Se forma una escara firme y gruesa, que dificulta en gran medida la cicatrización, la cual puede alargarse por un periodo superior a 35 días. Producen una pérdida permanente de pelo y glándulas sebáceas. Dejan cicatriz, la cual puede precisar cirugía.

Tercer grado: se produce una destrucción completa de todo el espesor de la piel. No duelen, se produce una anestesia de la zona. La evolución es lenta, dejan siempre cicatriz, y precisan tratamiento quirúrgico.

 

Complicaciones:

 

La principal complicación de las quemaduras menores (las de primer grado y segundo grado superficial que no afecten a más de un 1% de la superficie corporal) es el riesgo de infección. 

La sobreinfección de las heridas retrasa y complica la cicatrización de éstas. Por ello debemos tratarlas de inmediato. 

 

Tratamiento:

– Para detener el proceso de la quemadura y aliviar el dolor, debemos enfriar la zona afectada sumergiéndola en agua fría o colocando apósitos estériles mojados en agua fría durante al menos quince minutos. No se debe colocar la quemadura bajo el chorro de agua fría, ya que, si la quemadura no es de primer grado, se puede levantar la piel dañada, dificultando su curación. Nunca se deberá utilizar agua helada, ni cubitos de hielo, ya que favorecerían una hipotermia.

-Quitar ropas y joyas, siempre que no estén adheridas a la piel.

-Limpiar la quemadura con agua y jabón, con cuidado de no irritar la piel. Aclarar con abundante agua.

-Aplicar una pomada antiséptica los primeros días y tapar la zona con un apósito estéril. También es útil la aplicación de apósitos impregnados o tules, de venta en farmacias, que mantendrán la zona hidratada en todo momento. 

-Cuando la quemadura deje de doler, se indicará la aplicación de una crema cicatrizante, que puede contener centella asiática, aceite de rosa mosqueta, o simplemente moléculas emolientes como la vaselina.

-Evitar la exposición al sol los seis meses siguientes.

-Si aparece en la zona una ampolla se limpiará con un antiséptico que no cambie el aspecto de la quemadura: clorhexidina 0,05% o povidona yodada al 10%.

https://www.elsevier.es/es-revista-offarm-4-articulo-las-quemaduras-su-tratamiento-13053120

Guía tratamiento de las heridas y quemaduras. Grupo de Dermatología de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC) 

 

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IMPÉTIGO

El impétigo es una infección bacteriana superficial y localizada en la piel que afecta principalmente niños de entre 2 y 5 años (en un entorno familiar, escuelas y otros centros) aunque pueden resultar afectadas personas de todas las edades.
Es una infección habitualmente de carácter leve, pero muy contagiosa. Se puede extender fácilmente a otras zonas del cuerpo y a otras personas por contacto directo o indirecto.
El impétigo es más común en verano y también a principios del otoño, puesto que el calor y la humedad favorecen su aparición.


Agente causal
Dos bacterias pueden producir esta infección, Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes, y el primero es el causante de la mayor parte de los casos. El cuadro clínico que producen es el mismo si está causado por uno u otra bacteria.


Infección:

A partir de alguna lesión de la piel, que puede ser pequeña (una picada, una rozadura, o incluso una lesión de dermatitis atópica), alguna de las bacterias que hemos comentado se instala en esta herida y la infecta.

Si nos rascamos la lesión infectada y después nos rascamos alguna otra parte del cuerpo, la bacteria se transporta a un segundo lugar, donde aparecerá una lesión, a menudo una ampolla que se reventará y acabará haciendo una costra. Y así sucesivamente… Cuantas más veces nos rascamos, más se extiende la infección.

Transmisión

Directa: Si nos rascamos estas heridas, podemos transmitir la bacteria a otras personas a través de las manos infectadas. 


Indirecta: a partir de algún objeto que haya estado en contacto con la persona que tiene la infección (ropa, toallas…).

Sintomatología:

El síntoma más común del impétigo es la aparición de lesiones en la piel. La presentación más habitual es en forma de ampollas con contenido inicialmente transparente y más tarde turbio. Las ampollas se rompen con facilidad dejando una zona rojiza inflamada que se cubre de una costra fina amarillenta, que se desprende sin dejar cicatriz.
A veces se puede tener fiebre, pero normalmente suele ser una infección muy localizada a la piel y no suele haber fiebre.

Las lesiones habitualmente se localizan en la cara alrededor de los orificios de la boca o nariz y a las extremidades. En niños pequeños, también se frecuente localizarlas en la zona del pañal.


Tratamiento
A pesar de que el impétigo acostumbra a desaparecer espontáneamente al cabo de unas semanas, se recomienda tratarlo para acelerar la curación y evitar la extensión de las lesiones a otras zonas de la piel y la transmisión de la infección a otras personas.
El tratamiento de elección es un antibiótico local en forma de pomada para curar la infección; aunque en algunas ocasiones se requiere tratamiento oral, especialmente si las lesiones son más extensas. Es importante tomar los antibióticos durante el tiempo que ha indicado la médica, independientemente de que las lesiones hayan o no desaparecido.

Prevención:
La mejor manera de tener la piel sana es mantenerla limpia. Cualquier herida superficial se tiene que lavar inmediatamente con agua y jabón para aplicar después alguna solución antiséptica.


Para evitar la transmisión de la infección se recomienda:
• Lavar las manos frecuentemente con agua y jabón abundante.
• Cortar bien las uñas y mantenerlas limpias.
• Mantener secas y limpias las zonas de piel afectada.
• Evitar tocar o rascar la piel lisiada.
• No compartir toallas ni ropa como pañuelos o bufandas.
• Limpiar con detergente los objetos o superficies potencialmente contaminados, como por ejemplo juguetes o muebles.
• No hacer actividades que impliquen mucho contacto personal.
• Se recomienda tapar las lesiones que estén descubiertas hasta que hayan formado costra.
• Un niño infectado no tiene que ir a la escuela hasta 48 horas después de que haya iniciado el tratamiento antibiótico. En algunos casos, puede ser recomendable prolongar el tiempo de ausencia si las lesiones no están secas.

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DERMATITIS ATÓPICA

La dermatitis atópica es una enfermedad crónica que no tiene causa conocida precisa, al tratarse de un proceso multifactorial asociado a alteraciones dermatológicas e inmunológicas.

La dermatitis atópica es una enfermedad cutánea inflamatoria de carácter hereditario, que tiene lugar mayoritariamente durante la infancia. En aproximadamente el 60 % de los casos la enfermedad se manifiesta durante el primer año de vida.

La prevalencia de la dermatitis atópica ha aumentado a lo largo de los años, debido a factores como el estilo de vida occidental o el aumento de la edad materna.

El individuo afectado de dermatitis atópica tiene una piel muy seca y sufre prurito intenso, por lo que el uso de productos inadecuados en su higiene diaria puede desencadenar brotes y provocar la persistencia de la dermatitis. El uso diario de emolientes específicos y adecuados ayuda a espaciar los brotes y recidivas.

La utilización de productos inadecuados en la higiene e hidratación de la piel, situaciones de estrés o el uso de ropa inadecuada son solo algunos de los factores que pueden desencadenar brotes de dermatitis atópica.

La hidratación de la piel atópica debe realizarse después del baño, cuando la piel aún está un poco húmeda. Se deben aplicar multiprotectores emolientes -especialmente en las zonas más expuestas a los agentes externos como la facial- antes de salir de casa, sobre todo en lugares de clima frío. En general, los afectados por dermatitis atópica deben evitar los cambios bruscos de temperatura y los excesos en la calefacción. La temperatura y la humedad de las habitaciones deben mantenerse constantes. Se debe evitar el secado por fricción con la toalla o el uso de secadores, que puede irritar la piel. En su lugar se recomienda efectuar el secado mediante toques con la toalla. Además, cortar y limpiar con frecuencia las uñas es vital para evitar infecciones derivadas del rascado.

Los afectados por dermatitis atópica deben evitar el uso de lana y tejidos sintéticos, que incrementan la temperatura corporal y acentúan el picor, y apostar por algodón y lino en sus prendas de vestir, que en contacto directo con la piel facilitan la transpiración. Cuando se lava la ropa, debe evitarse el uso de suavizantes y lejías, que actúan como irritantes para la piel.

PREGUNTAS FRECUENTES

  • ¿Me volverán a salir estas lesiones?

Es muy probable. Los pacientes con dermatitis atópica presentan brotes de lesiones, en ocasiones precedidas de desencadenantes. El objetivo principal del tratamiento es disminuir la frecuencia e intensidad de los brotes.

  • ¿Me durara toda la vida?

Es una enfermedad crónica. No obstante, en un 60 % de los casos remite en la pubertad

  • ¿Es contagiosa?

No, la dermatitis atópica se debe a una anómala estructura de la capa córnea de la piel: cemento lipídico de mala calidad y anómala síntesis de determinadas proteínas estructurales (filagrina).

  • ¿Cómo se puede evitar la aparición de los brotes?

Al tratarse de una patología crónica no se pueden evitar los brotes. Lo que si podemos conseguir es espaciar su aparición y atenuar su intensidad. Para ello, es importante utilizar diariamente los productos adecuados y evitar al máximo los factores desencadenantes identificados en cada paciente.

El dermatólogo le ha recetado un corticoide tópico a mi hija, ¿puedo utilizarlo cada día?

Siempre se ha de seguir la pauta establecida por el dermatólogo y nunca superar el tiempo estimado de tratamiento. En ningún caso se deberán utilizar estos corticoides como medida preventiva para evitar la aparición de los brotes.

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