La psoriasis es una enfermedad inflamatoria autoinmune crónica que tiene un gran impacto psicológico, social y funcional en los pacientes que la padecen. El punto diana de la psoriasis es la piel, aunque en mucha menor medida puede afectar a otros órganos.

Se caracteriza por la aparición de áreas inflamadas rojizas cubiertas con escamas nacaradas y brillantes de medida variable.

La psoriasis evoluciona en brotes; no es contagiosa, y aunque no es hereditaria, aunque existe una predisposición genética a padecerla, aunque también existen factores ambientales que pueden desencadenar su aparición.

Los factores genéticos influyen en el patrón de psoriasis y la gravedad de la enfermedad.  Y dentro de los factores desencadenantes o que pueden desencadenar un brote de psoriasis encontramos desde procesos infecciosos, traumatismos cutánicos repetidos, ciertos fármacos (sales de litio, antipalúdicos…), trastornos del metabolismo, estrés emocional, cambios climáticos…..

La psoriasis afecta a ambos sexos por igual y puede comenzar a cualquier edad, tiene una incidencia máxima entre los 15 y los 35 años y como decíamos al principio afecta principalmente a la piel, aunque las uñas, articulaciones y mucosas también se ven afectadas con menor frecuencia.

En el caso de la piel, las zonas más afectadas son el cuero cabelludo, la región lumbosacra y la superficie de los codos y las rodillas.

Casi el 10% de los pacientes con psoriasis desarrollan procesos artríticos antes, durante o simultáneamente al desarrollo de lesiones cutáneas; y hay que tener en cuenta que la afectación articular no está relacionada con la intensidad de los síntomas.

¿QUÉ FORMAS CLÍNICAS ENCONTRAMOS EN LA PSORIASIS?

SORI

 

  • PSORIASIS ESTACIONARIA CRÓNICA

Es lo que llamamos psoriasis en placa o vulgar y es la más frecuente

 

  • PSORIASIS ERUPTIVA

 

Muy común en niños y jóvenes. Se forman pequeñas pápulas rojas y descamativas.

  • ERITRODERMIA PSORIÁSICA

Es la forma más extendida y más grave de la enfermedad. Es rara y afecta a toda la superficie del cuerpo.

  • PSORIASIS PUSTULOSA

Puede ser generalizada o localizada

  • PSORIASIS INVERTIDA O FLEXURAL

Afecta principalmente a las zonas con pliegues: axilas, ingles, debajo de los senos…. y las lesiones son menos queratósicas.

  • PSORIASIS DEL CUERO CABELLUDO

Es una forma clínica muy común. Se caracteriza por placas en descamación en el área del cuero cabelludo.

  • UNGUEAL PSORIASIS

Se caracteriza por depresiones mínimas que afectan a una o más uñas.

El pronóstico de la psoriasis depende de la extensión y la gravedad de la afección. Actualmente no contamos con ningún tratamiento que asegure su curación, pero en muchos casos lo qué pasa es que si conseguimos controlar los brotes de la enfermedad.

¿QUÉ TRATAMIENTOS TENEMOS PARA LA PSORIASIS?

Cuando enfocamos un tratamiento para esta enfermedad, no solo contemplaremos medidas terapéuticas sino también una serie de medidas generales que hacen referencia a nuestro estilo de vida.

  1. EXPOSICIÓN SOLAR

La exposición fotográfica generalmente mejora las lesiones de psoriasis; Sin embargo, algunos medicamentos utilizados contraindican o requieren medidas especiales para exponerse al sol. Pero como siempre insistimos, la exposición solar siempre tiene que ser controlada y evitar en la mayor medida posible las quemaduras.

 

  1. FARMACOTERAPIA

 

  1. TRATAMIENTOS TÓPICOS

Emolientes y queratolíticos: deben aplicarse continuamente para mantener la capa córnea hidratada y eliminar el exceso de escamas.

Corticosteroides tópicos: es el tratamiento clásico para la psoriasis en placas. Deben aplicarse por períodos cortos.

Análogos de la vitamina D: calcipotriol

Retinoides: tazaroteno. Tienen una eficacia similar a los análogos de la vitamina D.

  1. TRATAMIENTOS SISTÉMICOS

Cuando la extensión de las lesiones hace que el tratamiento tópico sea inviable por la gran área afectada o porque la dosis necesaria sería demasiado alta, es necesario evaluar el establecimiento de un tratamiento sistémico.

 

Retinoides: cuando damos retinoides por vía oral, debemos controlar los niveles de colesterol y triglicéridos antes y durante un mes después del tratamiento. Las medidas anticonceptivas deben extremarse en las mujeres en edad fértil y deben mantenerse hasta dos años después de la suspensión del tratamiento.

 

Metotrexato: se puede administrar por vía oral o intramuscular. Requiere controles hematológicos y bioquímicos periódicos.

 

Ciclosporina: se usa por vía oral. Exige controlar la presión arterial y los niveles de creatinina.

 

  1. OTROS TRATAMIENTOS: tratamientos biológicos

Actualmente, se están desarrollando fármacos que se agrupan dentro de la terminología de «terapia biológica» y que modifican significativamente el esquema terapéutico de la psoriasis.

Los fármacos más avanzados en investigación son los anticuerpos monoclonales como el infliximab y las proteínas de fusión.